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Acusada de estafar al anciano que cuidaba en Madrid intenta culpar a una empleada cubana

Madrid, 17 may (EFE).- Una mujer acusada de estafar al anciano al que cuidaba ha negado este jueves que abusase de su confianza para realizar extracciones en efectivo en cajeros automáticos y cobros de cheques y ha insistido en que ella iba al banco cuando él se lo pedía y que, en la mayoría de ocasiones, iba acompañada por él. Además, ha querido levantar la sospecha sobre otra mujer, al parecer de origen cubano, que trabajaba con ella en la casa.

Según ha indicado la acusada en el juicio, su compañera de trabajo también podría haber recibido “gratificaciones” de parte del anciano al que cuidaban ambas, pues, según ha detallado, ésta hizo varios viajes a Cuba y reformó su casa en ese país.También ha manifestado que entre 2010 y 2013 empezó a desaparecer dinero en domicilio.

La Audiencia de Madrid ha juzgado hoy a María Rosa S. F., que se enfrenta a una petición fiscal de cinco años de prisión al entender que se aprovechó del deterioro “físico” y “psíquico” del anciano al que cuidaba para estafarle 363.900 euros entre 2010 y 2013.

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María Rosa S. F. ha señalado que el octogenario siempre quería tener liquidez en el domicilio y que cuando él no podía salir a la calle por sus problemas físicos, “nunca mentales”, ha precisado, le autorizaba a ir al banco a retirar el dinero, y ella se lo entregaba, acto seguido, en el domicilio.

En su declaración, la acusada ha indicado que trabajó en el domicilio de la presunta víctima desde 1997, fecha en la que también comenzaron una relación sentimental en secreto, que el anciano le propuso: “era su mujer, su hermana, su enfermera y su confidente”, ha apuntado.

Según ha explicado, tras proponerse esta relación, argumentando su viudedad y soledad, y los problemas económicos de la acusada, le aseguró que “si se quedaba con él hasta el final de su vida no le iba a faltar nada ni a ella ni a su familia”.

Según el Ministerio Público, entre el 1 de enero de 2010 y el 7 de febrero de 2013, fecha en la que falleció la víctima con 87 años, la acusada realizó operaciones con las que le estafó 86.100 euros en el primer año, 81.300 en el segundo, 129.800 en 2012 y otros 41.400 en los dos últimos meses de vida del anciano, a lo que habría que sumar otros 25.300 euros en reintegros de la cuenta corriente.

El dinero extraído, según la mujer, servía para pagar su sueldo -que, ha señalado, era de 2.000 euros al mes más gratificaciones, que él le entregaba y que podían suponer hasta el doble del salario- y el de la otra interna del domicilio.

Se utilizaba además para los gastos de la casa y de la propia víctima, que, ha apuntado, tenía una “vida muy ostentosa” y también hacía regalos a sus amigos.

Por su parte, el que fue cardiólogo del anciano durante 14 años ha señalado que el paciente tuvo un deterioro físico y cognitivo a partir de 2010 y ha considerado que de ningún modo “podría haber estado en condiciones de ordenar la disposición de sus cuentas” durante sus últimos años.


Source: CiberCuba Noticias

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